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domingo, 15 de junio de 2008

Valero chico - I

La pequeña historia de hoy tiene como protagonista a Valero, personaje inspirado por el texto Valero y sus huevos del muy recomendable blog Esto no es Tir-Nan-Og.

Intentaré contar, en varias historias breves, la supuesta vida y obra de este gran infrahéroe humano.


Valero chico



Hola. Me llamo Valero con “v” de vino. Lo digo porque ya me costó aprenderlo de chico y no quiero que nadie diga mal mi nombre.

Yo nací en Chipiona, ¡olé! La tierra de la más grande, Rocio Jurado, ¡olé, olé y olé! Con arte cantaba y que dos pedazo tetas tenía. Cuando nací pesé 5, 600 kilos.

Yo siempre, desde pequeño, he sido fuertote, de lo que se dice constitución fuerte. Cuando nací pesé 5, 600 kilos. No hubo chiquillo de mi edad que me pudiese y si alguno de los más grandes me hacía algo, ese al poco se llevaba dos buenas pedradas en la cabeza… y a veces hasta una meada bien meada encima.

Me acuerdo de un juego muy gracioso que hacíamos. Nos partíamos el culo de la risa. Cogíamos una lagartija, cuanto más grande mejor, y le poníamos bien atado un chino, uno de eso petardo de colores con estrellitas que valían a duro. Lo encendíamos y tirábamos el bicho al suelo. Qué gracia, corriendo de un lado a otro acojonado y luego buuuum, jajaja. A tomar por culo el bicho. Ay, que tiempos tan buenos.

Pero también había cosas peores. Mis profesores me tenían manía. Vale que yo les hacía alguna gamberrada y que me costaba mucho aprender todo eso que decían. Repetí muchos años. Lo bueno era que al ser el más grande me hinchaba a comer pastelitos y bocadillos de los otros crios. Así me puse de grande y fuerte.

A los profes les ponía caca de perro en la mesa o pegamento en su silla. Cosas divertidas que a ellos no les gustaban mucho. Creo que hasta se alegraban cuando hacía novillos.

Pasaron varios años así hasta que me volví listo y comencé a aprobar todo con cincos pelados aunque no hiciese los exámenes. Me parece que por fin se dieron cuenta de que yo era un chaval sano.

Al acabar el cole me tocó buscar trabajo.


7 comentarios:

Daniela Haydée dijo...

Este Valero me recuerda a Garp (la vida según él, es un libro muy recomendable), y me cae tan rematadamente mal, que pienso fotografiar a mi Barbie desnuda con un petardo atado a la espalda en señal de protesta, y entregar las fotos gratuitamente al National Geographic.

No es que en su infancia fuera inculto, es que la cultura le rehuye por temor a salir por los aires u oliendo mal.

Ojú, con el Valero de los hue... arsa y olé.

Saludos.

Uno dijo...

Sí, Valero con "v" es un poco brutote. Animalito el chiquillo.

Saludos

Kike Santander dijo...

Valero es como la mano que mese la cuna cuando la deja de meser.

Mientras era un pendajo aparasitado en el líquido amniótico, su mundo era un sitio oscuro contra el que se revelaba si no le llegaba sufisiente comida, hasiendo el pino y dando volteretas en el interior de su mamita.

Una vez se produse el alumbramiento (en su caso fue una defecasión consentida), se siente desplasado, porque para él la plasenta era el limbo y como en el limbo no se piensa demasiado, su paraiso ideal desaparese y es cuando nesesita reinvicarse: Valero con "V" de vino (¿vino del verbo "venir"?), y no de víbora.

Valero es una víctima de la naturalesa y es por ello que debemos tratar de comprenderle para que el chavo sanee su mente y deje de ser tan eggsudo.

Saludos desde Miami.

Landahlauts dijo...

jajajaja

Lo que va a dar de si el descerebrado este del Valero....

Uno dijo...

kike santander

Esta vez has acertado, has dado totalmente en el clavo con tus palabras... pero estoy seguro que lo que tú querías decir es algo totalmente distinto y no lo que se entiende.

Saludos

landahlauts
Creo que habrá Valero para otro ratillo o dos :-)

Caulfield dijo...

Jajaja este niño suelto tiene peligro, sí, jaja. Felicidades por el premio del Colaborador Misterioso, de la Arbonaida.

Uno dijo...

caulfieldGracias por tu visita y comentarios. Seguro que este niño la liará bien liada. Seguro.