Un blog para la verdad: Cachos de vida
Un blog para la mentira: Mentira como la vida misma

domingo, 6 de septiembre de 2009

Microrelatos IV



Os hago participe de tres nuevos microrelatos. Alguno aun está calentito. Esta vez he intentado que no fuesen tan negativos y pesimistas como los de anteriores entregas, tarea nada fácil.

En esta ocasión, he tenido que recurrir al triste truco de poner enlaces a imágenes para que se entendiesen mejor los textos. No estoy nada orgulloso de ello, pues creo que menos de 1000 palabras sobran para mostrar mucho más que una imagen… y sino es así, es que el que escribe es un patata.

De todas formas espero que os gusten. En caso negativo, las reclamaciones en los comentarios :-)



Microrelatos IV


No le fue fácil, invirtió mucho tiempo y esfuerzo en ello, pero al final, lo consiguió. Fue la primera persona en poder comunicarse con los demás mediante la mente. El primer telépata. Ya nunca más tendría que soportar, mientras su dentista le obraba en la boca, la frustración de no poder responder a las preguntas que le hacia.

-----

Desde su lesión en la rodilla, hacía 13 años, había ocupado el puesto de enterrador municipal. Era buen trabajador y eficiente, tanto cerrando un nicho como cavando una fosa. No obstante, a las gentes del pueblo no les gustaba, pues mientras ejercía su oficio siempre lucia una gran sonrisa en la cara. No sabían, sin embargo, que era por deformación profesional de su anterior empleo: bailarín en televisión.

-----

De muy niña se inició en el ballet. Lo que más le costó al principio era andar de puntillas, desplazarse apoyando todo su peso únicamente sobre las puntas de los dedos. Con el tiempo fue dominándolo y necesitando cada vez menos superficie para ello. Finalmente, lo perfeccionó de tal manera que podía caminar sobre el aire. Eso sí, siempre llevando su tutú para mantener el equilibrio.


8 comentarios:

Daniela Haydée dijo...

Vaya tela... Generalizando, las fotos sobran, sobre todo la primera, que produce tirria.

Minirelato 1: las preguntas de los dentistas, "cuando obran en la boca", se contestan con un movimiento de cabeza. De arriba a abajo, significa sí. De izquierda a derecha o a la inversa, significa no. Menos esfuerzos y más pragmatismo.

Minirelato 2: me reservo el comentario para no herir los sentimientos de nadie (pero lo que estoy omitiendo es muy, pero que muy fuerte) :P

Minirelato 3: sin duda, el mejor de todos, por tratarse del último, alabado su creador. Sugiero a la bailarina, que se ponga un motorcillo en zona estratégica de su cuerpo, con dos hélices. El tutú ya no se lleva. Se ha quedado anticuado.

Saludos.

Merce dijo...

Buien me ha gustado eso de enterrar con la sonrisa puesta... oye... ya que está el hombre...

Judith dijo...

Te subestimas si consideras que tus microrelatos necesitan fotografía explicativa. ¡¡Admirables!!

Uno dijo...

Daniela Haydée
Las fotos ilustran y despejan dudas, a veces incluso resuelven.

A mi dentista no se le puede responder sólo con un "sí" o "no", el hace preguntas mucho más complejas.

El tutú nunca pasará de moda :-)

Saludos

Merce
El hombre un profesional, pero a la vez un incomprendido.

Judith
Gracias, pero yo prudente, y conocociendome, las ilustro por si las moscas.

noveldaytantos dijo...

Me has inspirado un eslogan para una funeraria: Sea emterrado por empleado sonriente, su muerte será más llevadera y menos traumática.

Al golpito dijo...

Las fotos sobran ... lo has relatado muy bien.
P.D.: Creo que vamos al mismo dentista :-)

Luna Azul dijo...

Yo al dentista ni le contesto no vaya a ser que en un meneo de esos de cabeza me haga mucha pupa.

Está bien eso de enterrar con una gran sonrisa, ¿no dicen de los muertos que pasan a mejor vida? Pues eso.

Yo con tutú o sin él, prefiero tener los dos pies en tierra.

Uno dijo...

noveldaytantos
Yo creo que perfecionando tu eslogan se puede conseguir que la gente acepte que la asesine un simpático payaso para vender sus organos en el mercado negro :-)

Al golpito
Gracias. Yo creo que es una venganza de los dentistas hartos de tragar tantos alientos y esputos inconscientes.

Luna Azul
Siempre se puede hacer como en el chiste ese de "¿verdad, que no nos vamos a hacer daño?" :-)

Yo de momento prefiero que me entierren ni con sonrisa, ni sin ella... y los goces de esa mejor vida tampoco tengo excesiva curiosidad en conocerlos.

Los pies simpre en el suelo y la cabeza en las nueves, eso dará la dimensión de nuestra altura :-)